Para una única acción existen miles de intenciones, para un verdadero Sol en la Tierra siempre es la mejor. Nunca nos quedemos con la acción vayamos a la intención para estar precavídos. 💎💎💎💎💎💎💎

sábado, 28 de mayo de 2016

Misión Rahma Perú comparten: ENCUENTRO NACIONAL DE GRUPOS DE CONTACTO MATAHUASI, HUANCAYO, PERÚ MAYO, 2016

EENCUENTRO NACIONAL DE GRUPOS DE CONTACTO MATAHUASI, HUANCAYO, PERÚ MAYO, 2016

INFORME DEL HERMANO SIXTO PAZ


Nos dirigimos con mucho entusiasmo y alegría al encuentro nacional de grupos de contacto en el Valle del Mantaro, en la sierra central del Perú. Los grupos del centro del país habían organizado eficientemente todo lo concerniente a la logística y ubicación del evento a orillas de la confluencia de varios ríos y arroyos. Durante más de un año habían estado diligentemente organizando e informando sobre el evento, así como que habían estado pidiéndole en comunicaciones a los guías extraterrestres, pautas cada vez más precisas sobre el objetivo y trabajos a realizarse.
Fueron más de diez horas de viaje en auto procedentes de Lima por una carretera saturada de camiones. Todas estas movilidades salen o se internan en el interior de la República para traer desde los valles de la cordillera y de la selva, la gran variedad de alimentos que suelen atiborrar los estantes de los mercados de una capital de más de diez millones de habitantes.
No era fácil enfrentar la altura por una carretera estrecha, con continuas curvas ascendentes que llega a los más de 4,800 metros sobre el nivel del mar. A esa altura el frío cala los huesos y si uno se descuida puede ser víctima del llamado “soroche” o mal de altura, terrible descomposición corporal por falta de oxigenación y enfriamiento que lo puede llevar a uno a consumirse en un mar de vómitos, o en dolores insoportables de cabeza.
Al cabo de las horas llegamos a la finca o Hacienda donde se iba a realizar el encuentro, que resulto siendo un lugar ideal, amplio, cómodo, con muchos ambientes y rodeado de naturaleza. En las chacras detrás de la gran casa se multiplicaban los campos de cultivo y los altos árboles de eucaliptos, que servían de demarcación entre los terrenos brindando protección y una muy agradable sombra.
Cerca de un centenar de personas de gran parte del interior del país y algunos delegados internacionales, se hicieron presentes bajo la coordinación del grupo de contacto de Huancayo. Francisco Sosa Mandujano, Rebeca Landeo y Lourdes Salgado de Rama Huancayo entre otros, nos dieron la bienvenida a todos los asistentes.
Los trabajos de armonización, meditación e irradiaciones se sucedieron dirigidos por varios instructores e instructoras de reconocida trayectoria, así como que se realizaron conversatorios sobre temas puntuales de misión. Era más que necesario dialogar nuestro proceso una y otra vez, escuchándonos entre todos para entender en dónde estamos, como ha evolucionado el contacto con los Hermanos Mayores del Cosmos a lo largo de estos años, que nuevas experiencias se han dado y finalmente qué se espera de nosotros.
Importantes antenas de Misión como Cristian Sánchez Barros de Argentina, Walter Garmendia de Ayacucho, Elías Rengifo de Lima y Abdón Murrugarra Medina de Surco, habían canalizado mensajes, y los seguirían recibiendo durante el encuentro. Estas comunicaciones incluían un anticipo de lo que podíamos esperar de la salida, y hasta venían acompañados de dibujos alusivos a la zona. Es de destacar que pocas personas conocían el lugar, pero no era el caso de éstos antenas mencionados.


Se hicieron algunas meditaciones solares en el bosque contiguo a la casa, y allí se siguieron captando mensajes invitando a todos para la noche del primer día del encuentro para la recepción de iniciaciones. Sería para aquellos que no habían recibido los llamados “Cristales de Cesio”, que son estructuras cristalinas que llegan a materializarse en las palmas de las manos, en un estado casi plasmático formando cristales piramidales, que luego son incorporados en el pecho del receptor.
A Abdón se le presentó durante su meditación bajo los árboles un ser, sintió su presencia y vio su rostro grisáceo, dibujándolo, mientras que Cristian me mostró el mensaje que hablaba de las iniciaciones en el bosque para las 9 p.m.
Se procedió en la noche a hacer la salida hacia el campo, quedando el grupo iluminado bajo un cielo cubierto de nubes y una tenue luz de Luna. Se separó a los que no tenía los cristales formando un círculo como de unas 20 personas, y los demás quedamos alrededor mantralizando y apoyando la recepción. Casi de inmediato, se fueron materializando aquellas hermosas estructuras cristalinas en las palmas de las manos de los participantes. Esto vino acompañado de unos cuantos resplandores sobre el lugar y entre las personas. La recepción de los cristales fue sorprendentemente rápida, ayudando los instructores a hacer la integración de los mismos invitando a la gente a cruzar las manos en el pecho. Una vez que se cotejo la recepción de la gran mayoría, se dejó un rato para que los receptores sintieran y observaran su captación. Todos los demás tuvimos la oportunidad de atestiguar lo que allí se estaba dando.
Después de la recepción de la iniciación de los Cristales de Cesio, algunos nos separamos del grueso del conjunto, ante la posibilidad de que se pudiera concretar otro tipo de iniciación con el grupo. Fue así que divisamos como a unos cien metros de donde nos ubicábamos, lo que parecía ser un xendra o portal dimensional. Lo extraño fue que no tenía la forma convencional de los “Xendras”; no era un domo o media luna, sino un rombo grande de luz. Me dirigí hacia allí para verificar el tipo de experiencia que podría desprenderse de aquello, y al estar delante se materializo la imagen clara y contundente de un gigantesco corazón palpitante, pero era entre blanco y transparente. Cuando pregunté en voz alta: ¿qué era eso?
Escuché a continuación:
-¡Es el corazón Cristal del Planeta! ! La condensación del amor del Espíritu Planetario! Lo recibieron en el viaje al Paititi del 2010 siete personas, entre ellas tú y desde aquel entonces se ha manifestado a través de uds pero no con la fuerza y contundencia que debía.
Revive la experiencia, que es un gran honor pero también una gran responsabilidad.
En ese momento ese gigantesco corazón palpitante y cristalino de color blanco se incorporó violentamente en mi pecho, quedando fuertemente estremecido por dentro. Ni bien me giré para salir del gigantesco rombo luminoso que todos los presentes observaba a la distancia, esta luz comenzó a declinar hasta que desapareció detrás de mí
Al llegar al grupo todos comentaban que la luz se diluyó después que salí de ella. Intentamos igualmente de formar grupos de siete personas para ingresar en otras dos concentraciones de luz que aparecieron, pero no eran como la anterior. Y las experiencias y vivencias fueron muy dispersas entre la gente, sintiendo entre todos que la experiencia podría darse entre las 3 a.m. y las 6.30 a.m. coincidiendo con un paseo que haríamos hacia una isla cercana a Matahuasi. Mencioné a todos que la experiencia bien podría darse de día, y que si bien no era frecuente a plena luz del día, ésta ya había ocurrido antes en otros lugares como Chile y Uruguay a pleno día.

En un último intento de evaluar la zona con Daniel Lague de los grupos de Lima, nos acercamos hacia un grupo de árboles pudiendo ver claramente a un ser alto y luminoso desplazándose hacia un lado, así como una luz roja detrás. Daniel de inmediato me llamó la atención preguntándome:
-¡Sixto!…¿Viste?

-Si Daniel, era un ser alto caminando ligero.

-¡Cierto! ¿Y viste detrás de los árboles una canepla o drone extraterrestre rojo?

Al volver donde el grupo se mantenía reunido había gente que también había visto al ser y a la canepla u ojo electrónico a la distancia aprovechando de lo clara de la noche. Doris Villar de los grupos de Lima nos comentó que cuando se acercó a la zona del Xendra percibió mucho calor, y como si unas manos cálidas y tiernas la dirigieran hacia adelante; mientras que Isabel Parmega de Huancayo había percibido calor y ternura, pudiendo observar a un ser pequeño, delgado y cabezón salir de entre los árboles. Vanesa Huamán percibió en el primer intento de ingresar al xendra durante la primera noche, la presencias de seres con ojos felínicos.
Sobre las 3 a.m. Walter Garmendia de Ayacucho lideró a un grupo de personas nuevamente al bosque donde tuvieron importantes canalizaciones y observaciones, así como que vivieron la proyección a un retiro de la Hermandad Blanca donde ingresaron como a unas cavernas, en donde se les apareció como un Inca que les comparte unos cristales, que según ese ser les servirán para volver otras veces.
A las 5 a.m. Félix Dávila del Cuzco se despertó y saliendo al patio trasero de la Hacienda observó junto con otra hermana de los grupos que estaba meditando, un objeto que estaba en la vertical sobre el lugar, lo cual relacionó como un buen augurio de hermosas experiencias en el día.
A las 6.30 a.m Lourdes Salgado dirigió el paseo del colectivo del Encuentro hacia una isla del río Mantaro, a la cual cruzamos por un rústico puente. Pudimos en ese momento confrontar los dibujos canalizados con un mes de anticipación en mensajes de Elías Rengifo de Lima, y era un calco exacto del lugar.
Cuando llegamos al lugar, el xendra estaba allí. Era de día y teníamos delante nuestro un gigantesco y sutil domo entre gris y celeste por lo que la emoción nos embargó a todos, y nos predispusimos haciendo los ejercicios de activación de chakras y limpieza de auras, luego de los cual se formaron muchos grupos de siete personas, que fueron entrando y saliendo cada quince minutos como tiempo promedio de estancia en el interior. Mientras esto ocurría, hubo gente que consiguió captar fenómenos insólitos en sus cámaras fotográficas.
Me tocó entrar en el Xendra casi dos horas después de nuestra llegada en el lugar con uno de los últimos grupos. Me dirigí muy seguro y tranquilo dentro de él, ubicándome al lado izquierdo del mismo. De pronto, estando de pié en el interior del portal me envolvió una luz muy intensa, a manera de cilindro de energía que me alzó hacia arriba, siendo arrastrado por una extraña fuerza que procedía al parecer, de la parte inferior de un objeto que se mantenía suspendido sobre el lugar. Era como un ovalo grisáceo. La luz que me envolvía alumbrando a mi alrededor, tenía una coloración blanco azulada brillante.
No sentía en ese momento ni frío ni viento, ni nada a mí alrededor. La atmósfera dentro de la luz era diferente a la del ambiente exterior; era como si allí se estuviese creando un vacío y anulando la gravedad. Esto estaba ocurriendo en menos de un minuto. Cuando de repente, fui elevado de mi ubicación perdiendo todo contacto con el suelo. Suspendido en el aire podía percibir una fuerza que me arrastraba hacia arriba, acompañada de una brisa caliente desplazándome a través de la luz.
Fui transportado hacia el interior de una nave, quedando des­lumbrado por la potencia de la luz con la proximidad del aparato, llegando a cegarme un poco después de alcanzar a divisar su estructura ovalada. De pronto, la luz se tornó más clara, pero menos brillante; y escuché un sonido metálico lejano cerrándose bajo mis pies al ingresar, a manera de una escotilla o losa circular, como tapa de alcantarilla de unos tres metros de diámetro, sobre la que se contemplaban tres círculos concéntricos con unos rayos que se repartían del centro hacia el borde.
La sensación de ingravidez había sido hasta ese momento intensa, pero en nada desconocida para mí porque ya había subido físicamente a las naves en varias ocasiones anteriormente.
Con la disminución de la intensidad de la luz fui descendiendo sobre la tapa que había aparecido debajo de mí. Suavemente pisé…
Fue entonces cuando pude observar la luz que procedía de un gran cristal en forma romboidal suspendido en lo alto de un techo abovedado. Sentía ya la gravedad normal, encontrándome de pronto en penumbras al apagarse la luz. Estaba en la sala circular que recordaba en las naves, cuyo piso era como un espejo, y que reflejaba unas luces rectan­gulares rojas de un metro de largo, espaciadas entre sí, y adosadas en la pared. A la distancia escuchaba un zumbido como el del motor de una congeladora.
Hasta ese instante me encontraba sólo, de allí me dirigí hacia una puerta también conocida de forma ovalada que estaba abierta a mi izquierda, ubicándose en un nivel más alto que el suelo, al que se llegaba por una pequeña rampa lateral. Avancé hacia allí, caminando ligero. Seguía sin ver a nadie, por lo que ingresé en un iluminado salón hexagonal a manera de control de mandos.
Traspuse la puerta, y a pesar de que no divisaba a ninguna persona, me sentía observado. La sala despedía luz en sus paredes sin que fuese evidente la fuente de la misma. Arriba se observaba un falso techo como de vidrio, con pirámides invertidas de ancha base cuadrangular de un color naranja; el piso era como alfombrado o acolchado, como de un color mostaza. El lugar lo reconocía, pero esta vez me parecía más grande y amplio. Era de por sí el corazón mismo de la nave. A ambos lados de la habitación, tal como recordaba, salían desbordándose de las paredes, como unos escritorios blancos, dejando ver sobre ellos, cientos de puntos brillantes como pequeños discos, pero no se veían asientos. En el centro del salón se apreciaban dos grandes cilindros, de la mitad hacia abajo oscuros, y transparentes en la parte superior, que remataban en una especie de burbuja, en cuyo interior había una colección de recipientes metálicos como tubos, llenos de fragmentos de minerales.
Sobre los escritorios, y repitiéndose a ambos lados (derecha e izquierda) habían en la pared, tres niveles de pantallas como de televi­sión, con la variación de que en vez de ser convexas, eran ligera­mente cóncavas. Unas cuatro o cinco por cada nivel, pero sin imagen alguna. Al pie de cada pantalla habían como unos jeroglíficos.
Caminé hacia los cilindros y me encontré sentados a izquierda y derecha a tres seres como de un metro veinte de altura, con cabezas grandes en cuerpos delgados. Sus ojos ocupaban la tercera parte del rostro.
Recordaba haberlos visto en otros contactos y siempre dentro de las naves. Pensaba que como androides biológicos, tendrían como un alma colectiva, En ese momento uno de ellos se incorporó y vino del lado derecho caminando y me dijo:
-Yo soy Xenian, y mis otros dos compañeros son Albian y Nenian. Ciertamente somos robots biológicos con una suerte de alma colectiva, asignados a ciertas tareas que requieren no tanto esfuerzo físico como capacidad mental de cálculos y datos, ¡somos como sus ordenadores!…
 A continuación se abrió una compuerta que estaba al final de la habitación, saliendo de ella tres seres como de 1.75 m de altura, eran un varón y dos mujeres. Los reconocí como Sampiac, Anitac y Titinac. Tenían el pelo largo hasta los hombros pero más frondoso y grueso que el nuestro. Su rostro era como ligeramente anaranjado y triangular, con los ojos oblicuos casi felinicos.
-¡Sé bienvenido Tell Elam!
 Dijo esto Sampiac quien se colocó frente a mí, mientras que las dos mujeres extraterrestres me tomaron cada una de una mano.
-Percibimos la presencia activada de la energía del Corazón Cristal del Planeta en ti, por ello Anitac y Titinac te están tomando de las manos nutriéndose de esa energía y de la información que esto supone, así que permíteme también a mi tocar tus hombros y unirme a esta cadena de energía para conectarnos con lo que tú y tus compañeros representan, y con lo que han llegado a conectar, que es: “la llave de la emoción y del sentimiento en el amor humano”.
 Se creó entre los cuatro un aura o burbujas de luz intensa que nos envolvió, incorporándose los tres seres pequeños quienes también se incorporaron a la cadena, solo que no me tocaron a mi sino a los tres guías de Venus. Sabía porque ellos me lo habían dicho, que en Venus hay una colonia extraterrestre procedente de fuera de nuestro sistema solar.
Durante la cadena los guías cantaron unos mantrams que me hicieron estremecer, tratando de seguirlos, uno de los que pude reconocer y repetí fue: “AM-ON”. Este mantram es la clave activadora del Gran Disco “Corazón del Corazón” del Paititi.
De un momento a otro Sampiac dio un paso atrás soltando mis hombros, retirándose de inmediato los tres pequeños seres. Las dos guías mujeres seguían tomándome de las manos.
A continuación Sampiac dijo algo así como:
– Dile a todos que los aguardamos en la montaña, la montaña es un punto de contacto entre el cosmos y la Tierra. Esta convocatoria es tanto para Peñagoloza y el País Vasco como para el Huaytapallana. Estén atentos a las señales y no bajen la guardia en su preparación.
No están solos, todos nosotros estamos con uds y los apoyamos.
En los próximos meses puertas y ventanas dimensionales se aperturaran en todo el mundo intercambiando energías e información entre los planos y las dimensiones; el flujo creará condiciones muy particulares a nivel planetario. Este flujo aumentará los comportamientos extremos entre los seres vivos.
Estando en el centro de la habitación hexagonal, Sampiac se colocó entre los dos cilindros formándose con el movimiento de sus manos, como una imagen tipo mapa señalando símbolos como espirales y figuras geométricas ubicados en constelaciones y a la vez replicados en puntos de la Tierra.
-Sigan activando centros que lo aquí hacen también mueve energías y despierta consciencias más allá de las estrellas.
 En ese momento se volvió a abrir la puerta muro del fondo y salió el guía Oxalc, con rasgos orientales, un hombre como de 1.80 m. de altura, quien sonriendo ligeramente vino y me abrazó diciéndome al oído:
-El Maestro Jesús te manda saludos y a través tuyo a todo el grupo de misioneros de la luz. El me pidió que te dijera también “que cada vez falta menos”, y que tú sabrías por qué lo decía. 
Sonreí y me quedé un rato en silencio…Luego me despedí de ellos y descendiendo a través de la luz, sentí que volví al campo de la isla de Matahuasi, retirándome a continuación por donde había venido.


Ya en la casa de la finca hubo un conversatorio en donde la gente compartió sus vivencias, allí Edison de Colombia nos comentó que dentro del xendra de esa mañana observó multitud de colores y percibió presencias, entre ellas la de un ser de luz acompañado de dos seres pequeños cabezones. El ser alto le puso las manos en el pecho y le dijo que era el momento de la transformación. Carmen de Rengifo de Lima observó en el xendra una energía roja y naranja, y detrás de ella aparece un ser de blanco brillante, con pelo largo que la llevó a una plataforma de la que manaba el futuro planetario, y se veía a la Tierra como destruyéndose. Ella quedó muy angustiada, pero casi de inmediato captó siembren cristales de luz siguiendo las redes energéticas planetarias, enfatizando los colores blanco y verde.
Milagros Espinoza de los grupos de Lima nos comentó que dentro del xendra ella vio como un camino o carretera, y su cuerpo como que se desmaterializaba, a ello le acompañó la sensación clara de un desdoblamiento astral captando sobre el lugar la presencia de una nave muy grande. Vio también a los guías como muy luminosos acompañados de seres pequeños y cabezones, que la llevaron como a una especie de Congreso Médico donde le hicieron sanación, y se preparaban para hacerle sanación al planeta.
La hermana Nelly de Huancayo vio sobre el lugar un ovni grisáceo metálico así como el domo del xendra como de un color plomizo brillante. Era su primera vez en una experiencia de este tipo. Al ingresar al portal lo primero que pensó fue en que su intención era poder ayudar a la humanidad. A continuación como un torbellino o vórtice la envolvió y vio como un agujero negro, y todo ello la llevó a un campo de retama percibiendo el fresco aroma.
Walter Garmendia de Ayacucho dentro del xendra se vio a sí mismo como en el futuro con barba y luego se vio trasladado a la sede de los 24 Ancianos, donde un ser lo guiaba explicándole y mostrándole el lugar.
Vanesa Huamán de Lima en el segundo día dentro del xendra sintió un baño de luz y percibió que se le acercaban personas como Incas antiguos, y ella lo relacionó con la hermandad blanca. A continuación se sintió desplazada hacia varios lugares, donde se encontró con mucha otra gente. De pronto se apareció un ser pequeño y cabezón que se movió alrededor de ella y le hizo una sanación a otra persona que ella tenía al lado.
Isabel de Huancayo comentó que cuando ingresó al xendra sintió que el piso se le movía y de inmediato se sintió trasladada a la selva donde se ubicó delante del muro de los símbolos de Pusharo en el Paititi. De pronto el muro se abrió, saliendo de dentro unos seres de blanco que decían que era momento de salir y recordarles a todos su misión, que era despertar conciencias. Vio que el río estaba seco y ni bien se preocupó por ello, comenzó a manar el agua en gran volumen.
Sumando algunos de los muchos testimonios había sido una experiencia maravillosa, nuevamente un Xendra, y a plena luz del día y vivido por cerca de un centenar de personas, en un maravilloso entorno natural como lo es el Valle del Mantaro en Huancayo, durante un extraordinario Encuentro Nacional, organizado brillantemente por nuestros amados hermanos del Centro del País.
A todos ellos nuestra gratitud y reconocimiento.
Sixto Paz


INFORME DE DANIEL LAGE


Se recibió la invitación de los hermanos a esta reunión, donde se nos pedía preparación para asistir a este encuentro, como antesala al Encuentro Internacional para Agosto 2016, antes de encontrarme con los amigos, los activadores numéricos se hicieron presentes en toda la semana y especialmente ese viernes que partiríamos, hasta con las cosas más insólitas, las personas siempre decían son treintaitrés. Salimos un grupo de personas en la movilidad de nuestro querido amigo Abdón, partimos alrededor de las 8pm de la noche del día viernes 20 de mayo, sin contratiempos pudimos salir de la ciudad de Lima, sin embargo al llegar a la carretera central que comunica con la sierra y selva del Perú, la cosa se puso color de hormiga, ya que había un tráfico bastante pesado; a las pocas horas ya pudimos emprender el camino.
Al cabo de unas horas en las alturas, nos dispusimos a ingerir algunos alimentos generosamente obsequiados por Marinita, esposa de nuestro querido hermano Sixto, y luego partimos rumbo hacia Huancayo. En el transcurso del viaje el cansancio y las alturas de la serranía hizo que algunos de nosotros nos sintiéramos afectados. Al promediar las 6am llegamos a la Ciudad de Jauja y desde allí ubicar el distrito de Matahuasi, y el local los “Huertos de Matahuasi”.

Al acercarnos a la parte central del pueblo, nos encontramos con Francisco Sosa y Juan José Ramírez.

Participamos en todas las actividades programadas por los hermanos del Centro, y nos comentaron las comunicaciones que indicaban la recepción de cristales de cesio para las 9 pm. A la hora indicada nos acercamos a un lugar que Sixto Paz y Cristian Barros ubicaron en la zona del bosquecillo de Eucaliptos, y se procedió a ubicar en círculo a los hermanos que no tenían cristales, Cristian, Francisco, Ligia y mi persona así como otra hermana de Lima, observamos la formación de los mismos y su incorporación en los pechos de los hermanos

Cuando hubieron recibido todos los participantes, nos acercamos a otra zona donde Sixto nos pidió observar la formación de un xendra completamente diferente, allí pude ver a Elías Rengifo interiorizar y luego formar un grupo de 7 personas y se dirigió a una zona donde se formó un xendra, al estar mirando cómo se alejaban, me impresiono bastante que un ser salió de ese lugar y se dirigió a otra zona y se lo comenté a Sixto y me indico que él también lo había observado y me dijo que nos acercáramos a ese lugar al estar llegando veía siluetas de personas caminar entre los árboles. Nos detuvimos y cada uno empezó a percibir algunas cosas por mi parte vi a este ser y me dijo que nos acercáramos más. Sixto me comento lo que el guía Sampiac le dijo, yo también le manifesté lo que me dijo y me sugirió que me acercara con un grupo de personas (7), antes de eso pude ver entre los árboles una canepla de color rojo. Me aleje de allí y al llegar donde estaba el grupo mayor, ya habían formado un grupo y con ellos me acerque a la zona en la cual estuvimos, al acercarme con ellos las siluetas se fueron haciendo mucho más concretas y no solo yo lo vi si no el grupo que me acompañaba, los guías estaban a unos 5 metros, fue bastante asombroso lo que vimos. Los deje en el xendra y me aleje de allí, a esperar que pase los 15 minutos tiempo que tiene cada persona al ingresar. Sixto se acercó y me dijo que ya los llame, me acerque al grupo y observe que había una energía palpitante como si fuera algo que tuviera inteligencia, esta situación ya lo había observado hacia unas semanas antes en una salida a Chilca. Converse con una persona del grupo y me dijo lo que vivió en el xendra y me dijo que los guías seguían allí yo le dije que sí, porque también los observaba, y dije que podía regresar más tarde si lo consideraba.
Al día siguiente nos fuimos a un lugar que llaman la “isla”, estaba con el grupo rezagado, y nos acercamos a un descampado y nos dijeron que el xendra ya estaba proyectado, yo no lo observe tan definido, y Sixto empezó a dirigir un trabajo de activación de chakras, para percibir mejor en ese momento pensé en tomar algunas fotos de ese ejercicio al dirigir la cámara hacía en xendra vi que en la visor de la cámara se veía la luminosidad de colores que emanaba de ese lugar, y apuntaba a otro sitio para saber si era un problema de cámara y no mostraba ninguna anomalía, tome alguna fotos. En ese momento Miguel Morales me llamo para ayudar a las personas en guiarles para su ingreso, al acercarme al primer grupo que ya salía del xendra pedí al Juan José Ramírez de Huancayo que se quede para controlar los tiempos de cada grupo y así lo hicimos hasta terminar con todos que se acercaban, lo curioso de esto es que en cada momento al acercarme al xendra pude distinguir una pared invisible que separaba el xendra con el ambiente que había alrededor, además de la cúpula que envolvía al lugar, vi que era bastante grande y en algunos momentos se podía ver a algunos guías, en otros momentos era como si uno fuera observado y estando fuera podía hacer preguntas y se me daba la respuesta a esas interrogantes y los cristales en mi pecho se encendían cada vez al acercarme.
Al término se acercaron las últimas personas y formamos un grupo de 12 personas, pero antes de entrar mantralizamos el OM y ZIN-URU. Ingrese y cerré los ojos y al hacerlo me vino a la mente una serie de símbolos en colores dorados entre ellos pude ver al infinito, dos triángulos juntos y otros más, al pasar los símbolos me vi proyectado hacia un lugar abovedado donde observe a una dama delgada de cabellos canos y lacios ella miraba a ese lugar, que estaba llena de símbolos en las paredes y parecía que allí se guardaba algo; al llegar ella me dijo que estaba en la “Cámara de los Registros” y que allí se guarda toda la información que ocurre en la tierra, y ella pudo observar que todos los acontecimientos humanos estaba mutando hacia algo mejor y diferente y eso era debido a que el ser humano estaba impregnando con sus sentimientos. Le pregunte su nombre y me dijo que no era importante saberlo, ya que solo es importante para ella y este nombre le permitía conectarse con el Profundo, la importancia radicaba en el mensaje, me dijo deben entender nuestras palabras y llevarlas a las acciones y de allí a los sentimientos y emociones, le pregunte sobre el ser que nos acompañaba, le dije si era Mardox, porque se parecía mucho a él y me dijo que no que era un ser de apoyo en algunas experiencias.

Le pregunte sobre futuros viajes y me dijo que las fechas dependían de las confluencias cósmicas y que aquellas personas que participarán de la misma, ya fueron conectadas y ellos ya saben quiénes son.

Me despedí y regrese nuevamente al campo.

Gracias a todos por su apoyo y ayuda.

Daniel Lage.

Informe Carlos John Salas (Onacxel)
Iniciación en el corazón de los andes,
Aunque pareciera un nombre adecuado para las experiencias vividas en Huancayo, no es casual al igual que una serie de signos, símbolos y que se me están presentando hace algún tiempo, todas relacionadas de alguna manera con el ande y la montaña y este, es el título de un libro que llego a mis manos días antes de la salida junto con un mensaje que me llega sin estar meditando, estaba trabajando y empezaron a llegar frases a mi cabeza sin aparente orden y en forma consecutiva fui en busca de un lápiz y las escribí hasta que se a cabo, el resultado es todavía complicado de entender para mí, aunque mantiene relación con varios aspectos de la salida en especial con el trabajo del perdón que realizo Cristian Sánchez Barros.
Bueno así llegaba a Matawasi, desde el primer momento mis sentimientos eran encontrados y confusos, primero por la alegría de estar ahí y a la vez una angustia interior por lo mismo.
Los xendras
En el xendra de la noche lo primero que pude visualizar como se formaba un gran corazón frente a mí de tonos verdes y en otro momento estaba como en el espacio sobrevolando por encima de un gran cinturón de estrellas.
En el xendra de la mañana escuche una voz interior que me llamo por mi nombre y me dijo ven al camino de la luz, también pude ver a cuatro seres estaban juntos parados frente a mi aunque no pude ver sus detalles había como una niebla, uno de ellos parecía estar de pie al costado de una camilla atendiendo a alguien echado en ella, pude ver también una nave lenticular con un ventanilla en su parte media baja y una luz en su interior, al costado de la nave había un túnel  muy largo y profundo yo estaba en el miraba sus paredes parecía tener una pista arriba y otra abajo habían unos símbolos  ><, >¡< algo parecido y por ultimo estaba en una habitación de casa antigua y pasaba de habitación en habitación atravesando paredes hasta que salimos del xendra.
Meditación guiada por Sixto
Debo decir antes que ese mismo día era el cumpleaños de mi hermano que había fallecido hace años y momentos antes que Sixto empezara y sin saber de qué trataba la meditación había estado recordándolo, cuando empezamos el trabajo la meditación me llevo a un maravilloso encuentro con él en un lugar verdaderamente celestial, el paisaje, el muelle, la playa y el mar era como un cielo lleno de estrellas, nos vimos solté la soga fue increíble.
El perdón
Dirigido por Cristian aunque en ese momento no lo percibí, luego me di cuenta que tenía una importancia no solo para nosotros sino especialmente para el lugar y que a través de nosotros se estaba generando algún tipo de cambio, a través de la transformación de la energía de la zona y su historia  con esta irradiación de amor y perdón y que los sentimientos encontrados que había sentido al llegar y parte del mensaje recibido tenían que ver con la importancia del trabajo realizado.
Conclusión
Las conversaciones con Sixto y Cristian grandes hermanos, la conexión con la tierra los elementos, las experiencias de los hermanos los trabajos realizados las experiencias el interiorizarme con el lugar tienen un propósito que conforme pasan los días siento como se manifiestan, creo que es un camino hacia una verdadera iniciación en el corazón de los andes. 
Informe La conexión desde el corazón
Hermano Alsaec

A principios del mes en el que se desarrolló el encuentro nacional, mi esposa y yo meditábamos en nuestra habitación. En un momento en el que habíamos alcanzado un grado mayor de interiorización, sentí pasos contundentes a nuestro costado. Nadie más que los dos estábamos en la casa, pero era evidente que se trataba de nuestros hermanos mayores. Entonces, siento el impulso de canalizar un mensaje de los guías extraterrestres.
Tres días después de recibir la comunicación, remití el mensaje por correo electrónico con el título “¿Visualización de un lugar de trabajo?” a Francisco Sosa y Sixto Paz, con quienes mantuve un diálogo sobre el contenido de la comunicación y la imagen visualizada.

Comunicación recibida el 1-5-2016
Lugar: Los Olivos, Lima
Antena: Alsaec
Desde antiguo y desde otros tiempos hemos llegado para complementar con ustedes una misión: la del reencuentro de los tiempos y los hombres. En esta sintonía de amor y de conciencia, ustedes y nosotros nos movemos.
No duden en realizar sus labores con intensidad y entrega. Fortalezcan la voluntad que es la única forma en la que recuperan y fijan la información de sus vidas pasadas allí donde es necesario conectarse con las fuerzas de la luz de la Hermandad Blanca de la Tierra.
Su voz es clave en este proceso. Mantralicen su nombre cósmico para acceder a las claves complementarias que en el pasado ustedes mismos crearon, para ingresar al registro akáshico de los lugares.

En el mes de mayo, su labor de unificación los convoca. Dejen fluir la energía de luz para que todo les sea propicio. En el lugar del encuentro mundial habrá experiencias xendras muy temprano. A las 7 de la noche, mediten, fortalezcan la voluntad en el ayuno silente.
La guía Anitac, con quien desde un principio de mi experiencia de contacto he tenido una conexión y proximidad muy intensos, proyectó en mí una imagen de un lugar ligeramente elevado al costado de una casa con seis secciones con un patio semicircular y, al costado, montículos.


Oxalc y Anitac en contacto.
(Visualicé los números 3 - 2 - 7 - 5 en esta secuencia).
Ya en el encuentro en Matahuasi, la noche del sábado 21, Lourdes Salgado, integrante de los grupos Rahma de Huancayo, me habría de comentar que la imagen que visualicé era la isla que estaba a unas seis cuadras del lugar donde estábamos reunidos. Esta está rodeada de los ríos Seco, Achamayo y Mantaro. He aquí una foto de aquella casa junto a la isla con su patio circular y los montículos que eran enormes champas o bloques de tierra.



Por otro lado, al releer el mensaje, me llamó la atención el hecho que dijera que el encuentro en Matahuasi iba a ser un “encuentro mundial”. Curiosamente, cuando Sixto Paz envía las primeras fotos de las experiencias al final del evento escribió esa misma frase (encuentro mundial, ¿encuentro con el mundo, con la Tierra?), y, al mismo tiempo, varias comunicaciones recibidas ratifican que los encuentros de mayo (nacional) en Matahuasi y el de agosto (mundial) eran uno solo.
En el Huerto de Matahuasi, lugar del encuentro Rahma, durante el ayuno silente de la noche del sábado 20 de mayo, pregunté en meditación sobre unas luces verdes que habían sido proyectadas sobre el piso del salón de conferencias cuando Sixto Paz estaba dialogando con los asistentes. Momentos después, Carlos Salas, del grupo Cristales de Surco de Lima, me refirió que había percibido en el mismo salón unas luces blancas. Durante el ayuno silente, recibí una comunicación de los guías extraterrestres:
Anitac en comunicación:
Las energías que están percibiendo provienen de ustedes mismos y demuestran su capacidad de involucrarse con sus semejantes y con un entorno como este. Nosotros estamos presentes desde que anoche llegaron de distintos sitios a Matahuasi.
No duden que nuestra colaboración es abierta para lo que sobrevendrá esta noche y mañana.
Hoy una puerta les permitirá el diálogo con los ancianos para que formulen sus preguntas y escuchen mucho más de lo que esperan. El acceso ya está abierto desde temprano, solo reconozcan el lugar por la luminosidad que genere en ustedes, entre los floresta, de modo muy sutil, observen con el tercer ojo.
Para mañana las iniciaciones continuarán con la participación más evidente de la Hermandad Blanca de la Tierra. Junto al agua, podrán pasar un nuevo portal activado desde sus corazones.
Esta iniciación los llevará a un compromiso grupal por el planeta en sintonía con las prácticas que se les están revelando en sueños y meditaciones.
Con amor, Anitac.
Oxalc y Sampiac en comunicación:
Estamos con ustedes para sumar a sus acciones de unificación la energía del perdón que ha llegado hasta nosotros.
Con amor en la luz, Oxalc y Sampiac.
Durante esa noche hubo dos experiencias hacia el bosque que colinda con el Huerto de Matahuasi. Se recibieron cristales de cesio. A mitad de la recepción, percibí un guía muy alto entre nosotros que estaba apoyando a los hermanos que atravesaban esta iniciación.
Luego, Sixto observó unas luces hacia un costado y Cristian Sánchez vio una nubosidad que se desplazaba. La zona aledaña a la recepción de cristales de cesio estaba con mucha energía. Se hizo muy visible una energía en forma romboidal entre los árboles. Sixto me pidió que me adelantara y meditara. Recibí un mensaje que decía: "Comiencen con siete". Si bien la experiencia se disipó rápidamente, muchas personas percibieron a los guías extraterrestres de forma muy nítida y en gran cantidad.
Al día siguiente, nos preparamos muy temprano para ir a la isla como estaba estipulado en el programa que los hermanos de Huancayo habían elaborado. Recordé en el camino la comunicación recibida en el ayuno silente de la noche previa, que decía que la experiencia del domingo iba a ser “junto al agua” y “podrán pasar un nuevo portal activado desde sus corazones”. Los guías estaban insistiendo, esta vez con más detalle, en lo que ya me habían comunicado el 1 de mayo: “En el lugar del encuentro mundial habrá experiencias xendras muy temprano”.
En el camino al lugar, la isla entre tres ríos, se observe nítidamente que el amanecer lleno de nubosidad tenía una apertura en forma de corazón que dejaba ver el tono celeste azulino del cielo. Angie Cubas, hermana del grupo Cristales de Surco de Lima, tomó una fotografía donde se capta esta imagen, que siento está relacionado con el grado de armonización interna de los integrantes del grupo que formábamos en esa caminata silente.



Una ampliación permite observar esta imagen con más nitidez:



Al llegar a la isla todo lo que había visualizado estaba allí: la casa con seis sectores, los montículos de champa, la zona semicircular que estaba delante de la casa, las tres líneas que eran los tres ríos, y principalmente el promontorio de tierra que era la isla, todo lo que Anitac me había permitido visualizar estaba allí. A poco de ingresar a la isla, le pregunté a Lourdes si los dueños de esas tierras, la comunidad de ese sector, nos permitiría ingresar hasta la zona central donde había círculos rodeados de altos árboles de eucalipto. Entonces Lourdes, con total convicción y en un sentido más que multiple, me dijo: “Nosotros somos la comunidad”. Momentos antes me había pedido adelantarme al grupo que se dirigía a la isla y ser el primero en ingresar allí, lo cual me llenó de un grado de responsabilidad y compromiso, aquel que a cada uno de nosotros nos ha tocado y nos tocará cumplir en algún momento.
Ya en la isla, Sixto, que estaba a mi lado, se adelantó hacia la zona rodeada por los eucaliptos como si ya conociera el lugar y, apenas pudo observar el claro rodeado por árboles, señaló la zona donde estaba nítidamente el xendra alrededor del único joven eucalipto de todo ese sector. Eran poco más de las siete de la mañana. Pasé junto al segundo grupo el xendra, y recibí un mensaje del guía Oscim, a quien había percibido desde que entramos a esta sección de la isla. La comunicación dice así:
Oscim en comunicación:
Amados hermanos, estamos acá presentes junto con la Hermandad Blanca de la Tierra, esencialmente la Pachamama, ordenadora de mundos. Venimos a sumarnos a su voluntad de cambio, a su insistencia en el camino y su apertura de corazón.
Sus salidas de mayo y agosto son una sola. Marcan la continuidad del proceso de sus compromisos planetarios. Es el tiempo que hemos percibido en el que ustedes entienden y sienten que las palabras deben ser seguidas de acciones, de comunicación y cooperación con sus hermanos menores, la naturaleza vegetal, el mundo mineral, los niños y los ancianos.
Hay tres principios para estos tiempos:
1. El menor principio, el elemental, el del Amor, orienta y ordena los procesos más complejos dentro de sus misiones.
2. Los lugares lejanos a los que son convocados son los más cercanos a la fuerza de sus corazones; pertenecen allí con convicción.
3. Los frutos de la tierra, sus alimentos llegarán a ustedes en abundancia, regulación y riqueza cuando perciban el valor de las energías que traen.
Inmediatamente, percibí una visualización para el encuentro mundial de agosto:

A.          Una cabaña cuyo frontis está formada por una entrada cuadrangular y adentro una muy fuerte oscuridad creadora.



B.          Una energía triangular dorada en lo alto y unas (n)aves doradas sobrevolando en bandada.



Durante la misma experiencia xendra que se desarrollaba, la hermana Angie Cubas percibió los mismos objetos y símbolos, lo cual demuestra la sintonía de los mensajes capatados, y otros dos más: dos triángulos inclinados frente a frente cuyas puntas se tocan y, debajo de ello, el símbolo de infinito.



En mi balance personal, desde estos días hasta el encuentro de agosto estamos llamados a una intensa labor de meditación y acción concreta en la luz para realizar el balance necesario, superar las polaridades de la vida cotidiana individual y colectiva, e irradiar a la Madre Tierra en todo lugar al cual vayamos.
INFORME DE MARLENE IGLESIAS
INFORME  N 1
SALIDA A MATAHUASI (mayo 2016)
El viaje estuvo bastante regular, y cuando llegué al sitio me empezó a aquejar un fuerte dolor de cabeza, por ese motivo y al sentirme bastante indispuesta después del receso de las 2:00 p.m. en que estaba programada una caminata voluntaria a la isla de Mazahuas, no sintiéndome en condiciones me acosté en la cama esperando se me pase el malestar con el descanso.
En horas de la tarde, desconozco el programa que siguieron los demás hermanos pero me quede dormida un buen rato y luego desperté, mi cama daba de frente hacia uno de los jardines de la casona y sentí una sensación muy gratificante al mirar el cielo y al sentirme más aliviada, y ese cielo me llamaba de alguna manera…. Se sentía un silencio hermoso y fue cuando sentí que debía coger lápiz y papel y salir hacia el jardín y así lo hice.
Salí entonces y luego de sentarme en el pasto fresco…lo toque con las palmas de mis manos y traté de sentir la información que esas bellas tierras me podían dar…. Luego de regodearme un poquito con la tranquilidad y frescura de la naturaleza, empecé a pensar donde estarían los demás y que posiblemente me estaría perdiendo de una experiencia bella en la isla de Matahuasi y pensé también… ¿qué dirán los hermanos que no me ven? …unos segundos después empecé a sentir como un sonido en ambas orejitas y como que se me cerraron obvio pensé que sería el soroche pero no había dolor…fue allí como empecé a oír dentro de mi cabeza y más claramente ya que los sonidos de fuera casi no los percibía…la siguiente comunicación:
LUGAR: CAMPO N° 2 CASONA DE MATAHUASI
ANTENA: SATVAR
Queridos hermanos:
Las vibraciones no deben bajar, hay hermanos que interpretan personajes y otros tienen personajes sobre personajes – ¿podrán resistir tantos personajes?- la esencia es única, es verdadera, solo dejarla ser, no interpretar lo que no son, las interpretaciones tienen su tiempo de caducidad, al final solo quedará la verdad y la esencia tal cual son. Las interpretaciones no son convenientes, los personajes no duran para siempre, ser quienes son en realidad para sumar al gran propósito de luz; ser luz, no apaguen sus luces, ser veraces en todos sus momentos pero respetuosos. La esencia no juzga lo bueno, ni malo, ni lindo ni feo -porque toda esencia es por si misma única, brillante y elocuente- estos tiempos ya no van con las interpretaciones, ser tal cual son y enuncien la verdad tal cual es sin temores, el temor apaga sus luces, sean como son- solo AMOR.
Con amor.
ANITAC.
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En la reunión de la noche en el salón grande, yo llevaba esta comunicación escrita y la tomé como algo personal, sin embargo cual fue mi sorpresa, que casi toda la conversación que Sixto tuvo con nosotros redundó básicamente en esta comunicación, Sixto hablo acerca del desencarnar...hablo de los personajes que interpretamos y varias cositas que hacen referencia en la comunicación...apenas  el hermano Sixto terminó y nos disponíamos para ir a las iniciaciones, le mostré  esta comunicación y el me respondió: ¡Que  Interesante!

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